287En España casi un 4% de la población tiene problemas de dependencia con los tranquilizantes y los antidepresivos, la mayoría de ellos mujeres. Destaca que casi 800,000 personas consumen benzodiacepinas sin receta médica, estos crean adicción y síndrome de abstinencia causados por el consumo de tranquilizantes y el tratamiento de desintoxicación de benzodiacepinas.

“Existe una importante falta de conciencia acerca del problema que suponen las benzodiacepinas”, afirman tajante distintos profesionales médicos. 

Algunos médicos aconsejan la desintoxicación de los tranquilizantes, cuyo consumo descontrolado se ha extendido peligrosamente en la sociedad actual.

Los españoles consumen 36 millones de cajas de tranquilizantes en 2003, un 7% más que años anteriores, son fármacos que en muchos casos se consumen sin consultar a un médico y que debemos saber generan una importante adicción y generan daños neuronales.Las cifras de uno de los problemas sanitarios que más afectan a las mujeres: los tranquilizantes y distintos tipos de sedantes. Su consumo es hasta el doble que en el caso de los hombres, la mitad de ellas los toman a diario y confiesan sus problemas para dejarlos. Cristina Bayarri, psicóloga clínica en Valencia, resuelve algunas claves sobre esta dependencia y el tratamiento contra los sedantes.

Se recetan cuando hay ansiedad, estrés o insomnio, para un momento crítico son útiles pero causan dependencia y alejarlo causa síndrome de abstinencia que es importante, (se manifiesta con irritabilidad, espasmos musculares, ansiedad, problemas de sueño, convulsiones).

Los daños en el cerebro se traducen en falta de concentración, menor capacidad para reaccionar o pérdida de memoria.

En el último año casi dos millones y medio de personas han sufrido algún trastorno de ansiedad en España, los Psicólogos afirman que las técnicas cognitivo conductuales curan la ansiedad, ayudan a relajarse y a afrontar las situaciones que originan el problema, pero la realidad muestra que la atención Psicológica es sobre todo por ahora, privada.

Pedro, un paciente ya rehabilitado cuenta satisfecho como dejo los tranquilizantes: “ahora sé lo que es vivir en el sentido amplio de la palabra”.

 

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